Una sencilla propuesta para una fiesta terrorífica.
El bizcocho lo he sacado de la página de
pepinho, para los que no la conozcáis
pasaros por ella porque tiene recetas realmente maravillosas.
Aunque veréis que es muy oscura no es empalagosa y el sabor a chocolate no
es muy fuerte.
Os copio la receta tal cual está en su blog.
Ingredientes
250 gr. de harina con levadura
Una pizca de sal
½ cucharilla de bicarbonato sódico
3 cucharadas soperas (colmadas y generosas) de cacao puro en polvo
300 gr. de azúcar polvo
2 huevos batidos
1 cucharilla de extracto de vainilla
250 gr. de mantequilla
175 ml de Coca Cola
250 ml de leche entera
Precalentamos el horno a 180º C. Engrasamos y enharinamos un molde de unos
23 o 24 cm. de diámetro. (Yo he usado uno rectangular).
Tamizamos la harina en un cuenco grande (o muy grande). Añadimos el
bicarbonato, el cacao en polvo, una pizca de sal (realza el sabor del
chocolate) y el azúcar glasé. Mezclamos bien hasta que esté repartido de modo
más o menos uniforme.
Batimos los huevos con la vainilla y los añadimos. Mientras tanto, derretimos
la mantequilla en un cazo a fuego suave y sin dejar que hierva. Añadimos la
Coca-Cola a la mantequilla, removiendo para que se mezcle bien. Echamos la
leche y retiramos del fuego.
Rápidamente vertemos los líquidos
sobre la mezcla de la harina, removiendo a medida que lo añadimos. Con ayuda de
una espátula, mezclamos con cuidado hasta que no queden grumos y la masa
(fluida) esté homogénea.
Echamos sobre el molde e introducimos
en el horno precalentado a 180º C durante unos 40-60 min., hasta que al
insertar un palillo no se pegue nada. En el último cuarto de la cocción podemos
bajar algo la temperatura para que se haga por dentro.
Una vez cocinado, abrimos el horno, lo dejamos unos minutos con el horno
abierto y lo retiramos para dejarlo enfriar en el molde, por lo menos durante
unos 20 minutos.
Los esqueletos están hechos de chocolate blanco en un molde.
Los moldes para chocolate son muy sencillos de utilizar y nos dan unos
estupendos resultados.